Adolescentes


Sesiones Individuales para Adolescentes

 

Desde el Centro Ánsar ofrecemos un sistema de tratamiento enfocado desde lo humanista, es decir, que tratamos directamente con el adolescente y los padres, ya que éstos son los pilares fundamentales en los que el niño ha de apoyarse de una forma personal y exclusiva. No creemos en plantillas ni en formulas milagrosas universales.

“La adolescencia es como una casa en día de mudanza: un desorden temporal

 

El problema es que todo el mundo trata a los adolescentes como si fueran estúpidos, queriendo imponer su voluntad y a menudo olvidan que son personas igual o más inteligentes que uno mismo. Esto no significa intentar caerles bien y hacerse su amigo, de eso suelen ir servidos. Lo que decimos es que al adolescente hay que tratarlo como a cualquier persona, con respeto, determinación, siendo congruente con lo que se dice y se hace y por su puesto dando ejemplo.

La rebeldía de un adolescente es la época más temida por la gran mayoría de los padres, que si no se toma como algo serio puede causar grandes conflictos en las familias. Siempre se habla del daño que provoca y que sufre el adolescente,  como algo malo. El periodo de la adolescencia es esencial para el ser humano, sin él, nunca evolucionaríamos, siempre seriamos dependientes de otra persona que nos cuidara y nos hiciera todo mientras que seguimos en un estado de ensoñación.

En esos momentos, la mente de un adolescente tiene tantísimas ideas, experimentos, ganas de probar cosas, emociones que surgen al consciente por primera vez, se sienten libres en un mundo sin límites acompañados de un extra de energía que aporta el cambio físico de la edad. Quieren probar y verlo todo, en resumen: la mente de un adolescente es como un cruce de carreteras atestada de coches sin semáforos que ponga orden.

La adolescencia es un periodo necesario en la persona para experimentarse, conocer cuáles son sus límites y en el proceso ir creando consciencia de la persona que quiere ser. Este proceso no tiene límite establecido de tiempo, eso depende de muchos factores tanto internos al adolescente como externos a él. Es decir, hay personas que nacen con las ideas muy claras de lo que quieren en la vida, pero otras no y son tratadas como los eternos adolescentes.

En nuestra experiencia diaria somos testigos de cómo los adolescentes y los padres pueden convivir sin problemas que distorsionen su vida, y de cómo tanto unos como otros son capaces de cambiar lo necesario para conseguirlo.

 

Nos gusta recordar que todos hemos sido adolescentes y podemos empatizar con los ellos, simplemente recordando nuestra juventud.

 

Objetivos a trabajar en las sesiones:

  • Habilidades sociales alternativas a la agresión.
  • Habilidades sociales para hacer frente al estrés.
  • Pautas generales de aplicación en el ámbito familiar.
  • Actuar independientemente.
  • Asumirá sus responsabilidades.
  • Afrontar nuevos retos con entusiasmo.
  • Estar orgulloso de sus logros.
  • Demostrar  emociones y sentimientos.
  • Tolerar la frustración.
  • Sentir que es capaz de influir en otros.